
"Aquel que dijo más vale tener suerte que talento conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte. Asusta pensar cuantas cosas se escapan a nuestro control. Match point”







Hace 1 mes dejé mi trabajo, renuncié y lo mandé al demonio porque mi tiempo vale más que 4 personajes amurruñados sin esperanzas de futuro. Este mes he dormido hasta más no poder, he cocinado todo lo que se me antoja, he tomado fotos, nos estamos conociendo mejor -la cámara y yo- digo, nos estamos haciendo amigas y poco a poco la domino más de lo que ella me domina a mi.
Una vez a la semana al menos leo para ti en voz alta, aunque la mayoría del tiempo olvide que eso te incomoda y prefieres leer tu mismo, es sólo una maña que no me saco.
Hace dos días cumpliste 26, nadie habría apostado que al conocernos a tus 22 aún estaríamos juntos. Y como te gusta hacerlo celebraste a lo grande, creo que muy pocas personas que conozco celebran como lo haces tú.
Todos los días escucho tu voz en nuestros encuentros o en nuestras innumerables llamadas telefónicas y siempre me dan el acierto que me conoces, que me entiendes -cada vez mejor-, que tenemos un lenguaje que nos es común. Me es tan grato darnos amor a través de la comida por eso el domingo cociné para ti una cena improvisada de cumpleaños cuyo postre empalagó y anoche me destaqué con una sopa de cebolla que sé que tanto te gusta.
Hoy cenamos juntos otra vez, con buenas noticias rodeando la mesa, con la promesa que ningún tiempo pasado fue mejor, la certeza de que cada segundo es incierto, y que la vida está corriendo cada vez más rápido, y no nos piensa esperar.

Aquí estoy para ti, te amo.

Check Point Charlie es un must, todas las historias curiosas, algunas tristes, la mayoría impresionantes. Perdernos en el Metro de Berlín fue el pan de cada día. Muchas estaciones y para nosotros que de Alemán solo sabemos decir "Danke" ubicarnos fue una eterna odisea.
