La jornada sabatina inició más temprano que de costumbre, compras de rigor de último momento propias de cualquier viaje. Tenía 15 días para confirmar el vuelo Madrid-Ámsterdam, pero como todo buen Venezolano lo dejé para el día antes de viajar. Mini-infarto al constatar "Vuelo Cancelado" en mi monitor, para finalmente resolver el percance y leer gustosamente "Vuelo Reprogramado"
Maletas hechas a las 5 am. Salida para Maiquetía 11 am. Salida del Vuelo 2 pm, salida real 5pm. Confieso que tenía un poco de temor de viajar sola, demasiada televisión, cuentos de tías, artículos de la web que te atemorizan que si no tienes lo Euros necesarios te devuelven.
Mi novio había viajado 8 días antes para ser partícipe de una convención de la ONU -como nos gusta llamarlo- En realidad fue a disfrutar el premio que ganó por la Embajada de Canadá en el Concurso Découverte de la Francophonie 2010. En fin, el disfrutó París con un gentío, y luego nos encontramos en Ámsterdam.

Sin lugar a dudas, el nivel de tolerancia, de respeto, es tal, que uno no lo termina de creer. Hicimos todo lo que un buen turista en Amsterdam debe hacer. Personalmente mis mayores impresiones fueron La Casa de Ana Frank lo que se siente al leer el libro no se compara con estar allí adentro, ver el diario original, escuchar todas las historias, llorar, porque no hay otra cosa que se pueda hacer en ese momento. Y El Voldenpark el cual es sumamente hermoso e inmenso, pero chic@ puedes hacer el amor en público arriesgado, imprudente, indecoroso? cada quien juzga a su criterio.
Los canales absolutamente hermosos, la cultura de uso de bicicleta impresionante, ver mujeres entaconadas en sus bicis para ir al trabajo. El Red Light District toda una experiencias con sus prostitutas, Coffe Shop y Smart shop. Conclusión Amsterdam no es apto para todo el mundo, pero por mi 100 % recomendada.
1 comentarios:
Que fino ese viaje! Yo en este momento mataría hasta por un fin en Margarita...
Publicar un comentario en la entrada