
4 días en Amsterdam, entre cervezas, discotecas, parques, prostitutas, lavanderías, 3 hostales diferentes, un ático, dos mini-cuartos y las ganas de comernos al mundo. Sin planes, ni agenda, nos fuimos a la estación de buses más cercana a encontrar nuestro próximo destino, que suena imponente Berlín. Una ciudad llena de historia, dolor, miradas tristes, y sonrisas de esperanza. Y más cervezas.
Contrarestando, diganme si esto no es lo más divertido que podrían hacer con un grupo de panas en un viaje? Wish-list :)
Check Point Charlie es un must, todas las historias curiosas, algunas tristes, la mayoría impresionantes. Perdernos en el Metro de Berlín fue el pan de cada día. Muchas estaciones y para nosotros que de Alemán solo sabemos decir "Danke" ubicarnos fue una eterna odisea.
Berlín fue lluvia, frio, empierne y acurruque. ¿Cómo se levanta un@ -que es del trópico- temprano a patear una ciudad si sólo llueve?
1 comentarios:
Nada mal Bibi! voy a eso mismo este fin de año!
BTW, volví con un nuevo blog: http://noesmipeo.blogspot.com
como siempre, eres bienvenida!
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